Una receta que une mar y tierra de una forma muy natural: mejillones, algas gallegas, limón y un pequeño toque de miel.
Las algas aportan ese sabor marino y ligeramente yodado, mientras que MELASSO introduce un punto dulce que ayuda a equilibrar el conjunto. 🌊🍯
🛒 Ingredientes para 4 personas
- 1 kg de mejillones frescos 🦪
- 10 g de algas gallegas deshidratadas (wakame, kombu, lechuga de mar o una mezcla apta para consumo)
- 2 cucharadas de MELASSO
- 1 limón 🍋
- 2 dientes de ajo
- 1 chalota pequeña
- 100 ml de vino blanco
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- Una pizca de pimentón picante, opcional
- Perejil fresco
- Pimienta negra
- Sal, solo si fuera necesaria
🌿 1. Preparamos las algas
Si utilizas algas deshidratadas, las hidratamos siguiendo las indicaciones del envase.
Normalmente bastará con dejarlas unos minutos en agua fría.
Después las escurrimos muy bien y las picamos finamente.
💡 Truco: no necesitamos mucha cantidad. Las algas tienen un sabor intenso y queremos que acompañen al mejillón, no que lo dominen.
🦪 2. Limpiamos los mejillones
Lavamos bien los mejillones bajo agua fría y retiramos las barbas.
Desechamos cualquier pieza que esté rota o que permanezca abierta después de darle un pequeño golpe.
Los reservamos.
🧄 3. Preparamos el fondo
En una cazuela amplia añadimos el aceite de oliva.
Incorporamos la chalota y el ajo picados y cocinamos a fuego medio durante unos minutos.
Cuando estén ligeramente transparentes, añadimos el pimentón.
Removemos rápidamente para evitar que se queme.
🍷 4. Abrimos los mejillones
Añadimos el vino blanco y subimos el fuego.
Incorporamos los mejillones y tapamos la cazuela.
Cocinamos durante aproximadamente 3-5 minutos, agitando la cazuela de vez en cuando.
Cuando los mejillones estén abiertos, retiramos la cazuela del fuego.
⚠️ Los que permanezcan cerrados después de la cocción deben desecharse.
🍯 5. Preparamos el toque MELASSO
En un bol mezclamos:
- 🍯 2 cucharadas de MELASSO
- 🍋 1 cucharadita de zumo de limón
- 🫒 1 cucharada del propio caldo de los mejillones
- 🌶️ Una pizca de pimentón
Removemos hasta conseguir una salsa ligera.
Aquí está la clave:
muy poca miel, mucho equilibrio.
🌿 6. Incorporamos las algas
Retiramos los mejillones de la cazuela y añadimos las algas al caldo.
Cocinamos durante aproximadamente 1-2 minutos.
Después incorporamos la mezcla de MELASSO y limón.
Removemos suavemente.
No necesitamos espesar demasiado la salsa; queremos un caldo ligero y aromático.
✨ 7. Emplatamos
Colocamos los mejillones en un plato o fuente grande.
Vertemos por encima el caldo de algas y miel.
Terminamos con:
🌿 Perejil fresco
🍋 Ralladura de limón
🫒 Unas gotas de aceite de oliva
🌿 Unas pequeñas tiras de alga hidratada
Y servimos inmediatamente.
🌊 ¿A qué sabe?
Aquí tenemos un contraste muy interesante:
🦪 Mejillón: intenso y marino.
🌿 Algas: sabor atlántico y yodado.
🍯 MELASSO: dulzor floral.
🍋 Limón: frescura y acidez.
🌶️ Pimentón: profundidad.
El resultado es un plato muy marino, fresco y aromático, pero con un pequeño toque dulce que lo hace diferente.
💡 El secreto de la receta
No queremos que la miel convierta el caldo en una salsa dulce.
La cantidad adecuada es aquella en la que piensas:
“¿Qué tiene este caldo que hace que esté tan equilibrado?”
Y no:
“Esto sabe a miel.”
😉
MELASSO debe ser el toque final, no el protagonista.
🌊 Galicia en un plato
Galicia tiene una relación especial con el mar.
Sus mejillones, sus algas, sus costas y sus paisajes forman parte de una gastronomía profundamente ligada al Atlántico.
Y la miel nos lleva al otro lado del paisaje:
🌸 flores
🐝 abejas
🍯 colmenas
Mar y tierra en una misma receta.
MELASSO — Galicia en cada gota.