16. Cómo se comunican las abejas: la danza

Las abejas necesitan comunicarse constantemente para coordinar miles de tareas dentro de la colonia. Lo hacen mediante una combinación de feromonas, contacto físico, vibraciones, intercambio de alimento y movimientos, entre los que destaca la famosa danza que utilizan las pecoreadoras para informar sobre la localización de recursos.

Comprender esta comunicación ayuda al apicultor a interpretar mejor el comportamiento de la colonia y a entender que una colmena funciona como un auténtico sistema organizado.

Una colonia que funciona como un equipo

Una colonia de abejas no depende únicamente de las decisiones individuales de cada abeja. Las actividades de miles de individuos están coordinadas mediante diferentes formas de comunicación.

Las abejas pueden transmitir información relacionada con:

  • La presencia de alimento.
  • La localización de flores.
  • El estado de la colonia.
  • La necesidad de defender la colmena.
  • La presencia de una reina.
  • Situaciones de alarma.
  • La necesidad de determinadas tareas dentro de la colonia.

Esta comunicación no funciona como un lenguaje humano. Las abejas no "hablan" mediante palabras, sino que utilizan señales químicas, físicas y conductuales.

Por eso, cuando observamos una colmena, debemos intentar interpretar el conjunto de comportamientos y no una única señal aislada.

Las feromonas: comunicación química

Una de las formas más importantes de comunicación de las abejas es mediante feromonas, sustancias químicas que provocan determinadas respuestas en otras abejas.

La reina, por ejemplo, produce feromonas que contribuyen a mantener la organización social de la colonia y transmiten información sobre su presencia y estado.

También existen señales químicas relacionadas con:

  • La alarma.
  • La defensa de la colonia.
  • El reconocimiento de individuos.
  • La organización de determinadas actividades.
  • La coordinación entre las abejas.

Las feromonas no deben entenderse como un único "mensaje". La colonia recibe continuamente diferentes señales químicas que, combinadas con el comportamiento de las abejas, proporcionan información sobre lo que está ocurriendo.

El intercambio de alimento también comunica información

Dentro de la colmena es frecuente que las abejas intercambien alimento directamente mediante la boca. Este comportamiento se conoce como trofalaxia.

Una abeja puede transferir néctar u otros alimentos a otra y, al mismo tiempo, proporcionar información química y sensorial relacionada con el recurso que ha encontrado.

Esto permite que la información circule por la colonia sin que todas las abejas tengan que salir al exterior.

La trofalaxia también forma parte de la distribución de alimento y, por tanto, tiene una función tanto nutritiva como comunicativa.

La famosa danza de las abejas

Una de las formas de comunicación más conocidas es la llamada danza de las abejas.

Cuando una pecoreadora encuentra una fuente interesante de alimento, puede regresar a la colmena y realizar determinados movimientos sobre el panal.

De esta manera puede transmitir información a otras abejas sobre la existencia y localización aproximada del recurso.

Aquí aparece uno de los comportamientos más fascinantes de la abeja melífera: la danza del ocho o danza de reclutamiento, conocida habitualmente como waggle dance.

¿Qué información transmite la danza?

La danza puede proporcionar principalmente información sobre dirección y distancia aproximada respecto a una fuente de alimento.

La abeja utiliza como referencia la posición del sol.

La dirección indicada durante la danza guarda relación con la dirección que deben tomar las abejas cuando abandonen la colmena para encontrar el recurso.

La distancia se comunica mediante características de la propia danza, como la duración del recorrido central y otros elementos del comportamiento.

No significa que una abeja esté dibujando literalmente un mapa. Se trata de un sistema de señales que las demás abejas pueden interpretar y utilizar junto con otras referencias, como el olor y las características del entorno.

¿Y si está nublado?

Aquí aparece otra muestra de la extraordinaria capacidad de orientación de las abejas.

Las abejas pueden utilizar información procedente de la luz del cielo, incluida la polarización de la luz, para orientarse incluso cuando el sol no se encuentra directamente visible.

Esto resulta especialmente interesante en zonas de clima atlántico como Galicia, donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente.

Sin embargo, no debemos pensar que las abejas dependen únicamente de la danza para encontrar las flores. La orientación y la localización de recursos son procesos complejos en los que intervienen diferentes señales.

La danza circular y los recursos cercanos

Además de la danza de reclutamiento para recursos situados a cierta distancia, tradicionalmente se ha descrito la llamada danza circular.

En términos sencillos, cuando una fuente de alimento está relativamente cerca de la colonia, la señalización puede ser diferente y no necesita proporcionar una información direccional tan precisa.

Es importante no imaginar estas dos danzas como dos comportamientos completamente separados y rígidos. La comunicación de las abejas forma más bien un continuo de señales, y la interpretación depende de diferentes características del comportamiento.

Para el apicultor principiante, lo fundamental es entender la idea general:

Las abejas pueden regresar a la colonia y transmitir información que ayuda a otras pecoreadoras a localizar recursos.

El olor también es fundamental

La danza no proporciona por sí sola toda la información necesaria.

El olor desempeña un papel importante en la localización y reconocimiento de los recursos.

Una abeja que ha encontrado una determinada flor puede transportar consigo compuestos aromáticos asociados a ese recurso. Las demás abejas pueden utilizar información olfativa junto con las indicaciones proporcionadas por la danza.

Esto explica por qué la comunicación de las abejas es tan sofisticada: no utilizan un único sistema, sino varios mecanismos simultáneamente.

Cómo puede observarlo el apicultor

No necesitas realizar ningún experimento especial para empezar a observar la comunicación de las abejas.

Puedes prestar atención a la entrada de la colmena y al comportamiento sobre los cuadros.

Por ejemplo, puedes observar:

  • Abejas entrando y saliendo continuamente.
  • Pecoreadoras regresando con polen.
  • Intercambio de alimento entre abejas.
  • Abejas realizando movimientos rápidos sobre el panal.
  • Comportamientos de alarma cuando se abre la colmena.
  • Abejas orientándose alrededor de la entrada.
  • Cambios en la actividad cuando aparece una buena floración.

Con experiencia aprenderás a distinguir cada vez mejor los diferentes comportamientos.

Pero hay una regla importante: no intentes interpretar una señal aislada como si fuera un diagnóstico.

Que haya muchas abejas entrando no significa necesariamente que la colonia esté perfecta, igual que ver pocas abejas durante unos minutos no significa necesariamente que exista un problema.

El momento del día, la temperatura, el viento, la lluvia, la floración y la época del año influyen muchísimo.

Comunicación y clima en Galicia

En Galicia, el clima atlántico añade un elemento especialmente interesante.

La lluvia, el viento, la temperatura y los cambios de floración pueden modificar rápidamente la actividad de las pecoreadoras.

En un día soleado y con abundante floración puedes observar una intensa actividad en la piquera. Después de varios días de lluvia, la situación puede cambiar considerablemente.

Esto es especialmente importante para el principiante: el comportamiento de las abejas siempre debe interpretarse teniendo en cuenta el contexto meteorológico y la época del año.

Errores comunes

Pensar que las abejas "hablan" como las personas

La danza es un sistema de comunicación biológica, no un lenguaje humano. Conviene evitar interpretaciones excesivamente antropomórficas.

Creer que toda abeja que baila está indicando exactamente dónde está una flor

La danza transmite información sobre recursos, pero la localización final depende también de otros sentidos y referencias.

Pensar que la danza es la única forma de comunicación

Las feromonas, el contacto, las vibraciones, la trofalaxia y las señales olfativas son igualmente importantes.

Abrir constantemente la colmena para observarlas

La mejor forma de aprender no es abrir la colonia continuamente. Muchas señales pueden observarse desde el exterior.

Interpretar un comportamiento sin tener en cuenta el clima

En Galicia, la meteorología puede cambiar enormemente la actividad de una colonia.

Preguntas frecuentes

¿Las abejas realmente se dicen dónde están las flores?

En cierto sentido, sí. Las pecoreadoras pueden transmitir información sobre la dirección y distancia aproximada de determinadas fuentes de alimento mediante sus danzas, aunque intervienen también otras señales como el olor.

¿Cómo sabe una abeja hacia dónde tiene que volar?

Utiliza diferentes referencias para orientarse, entre ellas la posición del sol y los patrones de luz del cielo. También emplea referencias visuales y olfativas del entorno.

¿Puedo ver la danza de las abejas?

Sí, aunque normalmente tendrás más posibilidades de observar comportamientos relacionados con la comunicación al revisar cuidadosamente los cuadros. Con experiencia podrás reconocer determinados movimientos, especialmente cuando existe una actividad intensa de pecoreo.

En la práctica: qué debes recordar

Si estás empezando, no necesitas memorizar todos los detalles de la danza.

Quédate con cuatro ideas:

  1. Las abejas necesitan comunicarse para coordinar la colonia.
  2. Utilizan diferentes sistemas: feromonas, contacto, alimento, vibraciones y movimientos.
  3. La danza puede transmitir información sobre la dirección y distancia aproximada de recursos.
  4. La danza funciona junto con otros sentidos, especialmente el olfato y la orientación visual.

La próxima vez que observes una colmena, intenta mirar más allá de la cantidad de abejas. Fíjate en qué están haciendo, de dónde vienen, qué transportan y cómo interactúan entre ellas. Poco a poco empezarás a leer la colonia de una manera completamente diferente.